El Sol está inactivo

 

Kenneth Chang
The New York Times

NUEVA YORK.- Desde que el astrónomo alemán Samuel Heinrich Schwabe descubrió en 1843 que las manchas solares aparecen y desa-parecen cada 11 años, la ciencia se ocupó de observar cuidadosamente la actividad solar.

 

Kenneth Chang
The New York Times

NUEVA YORK.- Desde que el astrónomo alemán Samuel Heinrich Schwabe descubrió en 1843 que las manchas solares aparecen y desa-parecen cada 11 años, la ciencia se ocupó de observar cuidadosamente la actividad solar.

Y justamente por eso están desconcertados: el año pasado fue el menos "activo" del Sol del último medio siglo: no tuvo una sola mancha visible desde la Tierra durante 266 días. En los primeros cuatro meses de 2009, la superficie solar comenzó a lucir cada vez más limpia. "Estuvo completamente muerto", dijo el físico David Hathaway, del Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA.

En junio y julio, recuperó su actividad. Tuvo apenas 20 manchas, pero ahora su superficie está limpia, de modo que los científicos suponen que este ciclo solar será aún más corto y calmo de lo que preveían.

Para los operadores de satélites y redes eléctricas, ésta es una buena noticia. Los mismos campos magnéticos alterados que generan las manchas solares también aceleran el inicio de una devastadora lluvia de partículas que sobrecargan y destruyen los equipos electrónicos en órbita y en la Tierra.

Un panel de 12 científicos convocados por la Administración Nacional de Asuntos Oceánicos y Atmosféricos de los Estados Unidos acaba de predecir que para mayo de 2013 el pico máximo previsto de actividad solar acumulará apenas unas 90 manchas. Sería la actividad más débil registrada desde 1928, cuando se registraron 78 manchas. Habitualmente, en el período de máxima actividad solar aparecen alrededor de 120 manchas.

Con mejores telescopios terrestres y una flotilla de vehículos espaciales dedicados a observar el Sol, los científicos ahora poseen más información. Pero aun así no comprenden todos los fenómenos que ocurren en nuestra estrella y los modelos para capturar la dinámica de los campos magnéticos todavía no logran explicar dudas básicas ni por qué los ciclos solares duran unos 11 años.

Predecir un ciclo solar es, en gran parte, como predecir el actividad del mercado de valores. Comprender las fuerzas que impulsan la dinámica solar está lejos del alcance humano, de modo que los científicos analizan indicadores clave de fenómenos futuros y crean modelos con esa información. Se sabe, por ejemplo, que una variación del 0,1% en la producción de energía del Sol es suficiente como para provocar fenómenos naturales como el Niño y la Niña, que pueden influir en el clima mundial.

Los efectos
Los modelos climáticos demostraron que en grandes áreas sin nubes sobre el océano Pacífico el aumento adicional de la temperatura durante varios años calienta el agua, lo que aumenta la evaporación. Eso intensifica las tormentas tropicales y los vientos en el Pacífico oriental. El resultado, según publica Journal of Climate , son aguas más frías que lo normal, como ocurre en la Niña.

Para los autores del estudio, el patrón de aguas frías podría transformarse dentro de uno o dos años más en algo similar a las aguas cálidas del Niño. Pero necesitan más información para trabajar que los nuevos instrumentos podrían proporcionar.

Los vehículos espaciales para observar el Sol no tienen la agudeza de los telescopios terrestres, pero pueden registrar muchos datos. El vehículo espacial más moderno de la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio, llamado Observatorio de Dinámica Solar, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo otoño en los Estados Unidos, transportará un instrumento que podrá realizar sonogramas para conocer los flujos de energía generadores de los campos magnéticos. Eso ayudaría a explicar por qué los cambios magnéticos fuertes a veces se unen con las manchas solares y por qué a veces esos campos magnéticos están desorganizados y sin formar manchas. Tampoco se conocen por completo los mecanismos por los cuales las tormentas solares surgen de las manchas solares.

Por otra parte, un ciclo tranquilo no garantiza la ausencia de tormentas solares cataclísmicas. La mayor de estas últimas observada jamás se produjo en 1859, durante un ciclo solar similar al que se predice ahora y arruinó los telégrafos. Hoy, podría dañar las redes eléctricas y el 10% de los satélites que están en órbita quedarían inactivos. La Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos estimó que los daños superarían el billón de dólares.

Sin embargo, nadie puede explicar con certeza la "conducta" solar actual ni predecir de manera confiable el futuro. "Todavía no comprendemos muy bien a esa «bestia» -dijo Hathaway-. Las teorías que teníamos sobre el ciclo de las manchas solares están en problemas."

¿Qué son las manchas solares?

Son regiones del Sol con una temperatura más baja que sus alrededores, pero con una intensa actividad magnética. Tienen una región central oscura, llamada "umbra", rodeada por una "penumbra" más clara. Una sola mancha puede llegar a medir hasta 12.000 km (casi tan grande como el diámetro de la Tierra) y un grupo de manchas puede alcanzar los 120.000 km de extensión o más. Las primeras referencias claras a las manchas solares fueron hechas por astrónomos chinos en el 28 a.C. Todas tienen movimientos propios con velocidades de hasta centenares de kilómetros por hora.

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