Colisión entre cúmulos de galaxias

Si los choques entre galaxias ya son espectaculares, más aún lo son las colisiones entre grupos de galaxias.

Una investigación reciente aporta datos reveladores sobre una colisión entre cúmulos de galaxias observada a unos 5.000 millones de años-luz. Los dos cúmulos están ya lo bastante "empotrados" uno contra otro como para que se les haya dado un nombre conjunto a ambos: DLSCL J0916.2+2951, apodado como el Cúmulo de Perry, por el nombre de Perry Gee, investigador de la Universidad de California en Davis y descubridor del doble cúmulo.

Las colisiones entre galaxias o entre cúmulos de galaxias no son como los choques entre planetas u otros astros. La mayor parte del espacio de una galaxia está vacío, de tal modo que cuando dos galaxias o cúmulos de galaxias se fusionan en uno solo, muchos de sus astros sólo sufren perturbaciones orbitales.

Los dos cúmulos de galaxias en proceso de colisión y fusión tienen cientos de galaxias cada una.

Si los choques entre galaxias ya son espectaculares, más aún lo son las colisiones entre grupos de galaxias.

Una investigación reciente aporta datos reveladores sobre una colisión entre cúmulos de galaxias observada a unos 5.000 millones de años-luz. Los dos cúmulos están ya lo bastante "empotrados" uno contra otro como para que se les haya dado un nombre conjunto a ambos: DLSCL J0916.2+2951, apodado como el Cúmulo de Perry, por el nombre de Perry Gee, investigador de la Universidad de California en Davis y descubridor del doble cúmulo.

Las colisiones entre galaxias o entre cúmulos de galaxias no son como los choques entre planetas u otros astros. La mayor parte del espacio de una galaxia está vacío, de tal modo que cuando dos galaxias o cúmulos de galaxias se fusionan en uno solo, muchos de sus astros sólo sufren perturbaciones orbitales.

Los dos cúmulos de galaxias en proceso de colisión y fusión tienen cientos de galaxias cada una.

El Cúmulo de Perry consta de alrededor de un 86 por ciento de materia oscura, un 12 por ciento de gas supercalentado y un 2 por ciento de estrellas. Esas proporciones son similares a la distribución media de masa en el universo en general.

Se cree que la materia oscura interactúa muy poco, o nada, con la materia normal, y no emite luz. Sin embargo, ejerce una atracción gravitatoria sobre la luz que pasa a través o cerca de ella, lo que distorsiona las imágenes de objetos celestes lejanos.

William Dawson y sus colegas trazaron mapas de las galaxias visibles en el Cúmulo de Perry con el Telescopio Espacial Hubble, el telescopio Subaru de 8 metros en Hawái, el Telescopio Mayall de 4 metros en el Observatorio Nacional de Kitt Peak en Arizona, los telescopios gemelos de 10 metros en el Observatorio W.M. Keck en Hawái, y el Observatorio Espacial Chandra de rayos X.

Además, con los telescopios Hubble, Subaru y Mayall, los investigadores cartografiaron la materia oscura mediante la observación de las distorsiones en la luz que pasa a través del cúmulo y que procede de objetos más distantes.

El mapeo ha revelado que cada uno de los dos cúmulos de galaxias dentro del Cúmulo de Perry ha pasado a través del otro y que la mayoría de la materia oscura lo ha hecho sin colisionar. No es ese el caso de las nubes de gas, que chocaron y se congregaron, formando una enorme nube de gas mil veces más caliente que la superficie del Sol.

Al comparar el comportamiento de la materia oscura con el de las galaxias y el del gas en el cúmulo resultante, los físicos podrán descartar algunas teorías sobre las propiedades de la materia oscura.

La energía envuelta en esta fusión de cúmulos de galaxias es un billón (un millón de millones) de veces mayor que la de una supernova.

Fuente: Noticias de la Ciencia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.