Científicos del equipo Hubble del Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica han llevado a cabo un estudio sobre esta materia que no ha hecho más que "arrojar nuevas dudas" sobre la naturaleza de la sustancia, pues se han descubierto datos que son incompatibles con las teorías que se manejaban hasta ahora.
Según ha explicado el principal autor de la investigación, Matt Walker, ésta se llevó a cabo gracias a potentes ordenadores de simulación en los que se mostraba una materia oscura densa en el centro de las galaxias, modelo cosmológico estándar utilizado hasta ahora. Sin embargo, nuevas mediciones de dos galaxias enanas han mostrado que contienen una distribución homogénea de materia oscura, lo que sugiere que el modelo estándar podría estar equivocado.
Lutetia, el asteroide que encierra las claves sobre el orígen del sistema solar
Su compleja geología, su densidad y su historial de colisiones sugieren que es "uno de los ladrillos con los que se construyeron los planetas", aseguran desde el CSIC
Un equipo internacional de astrónomos ha estudiado al asteroide Lutetia, probablemente uno de los restos más primitivos del sistema planetario que podría arrojar nuevas pistas sobre la formación del sistema solar.
Su compleja geología, su densidad y su historial de colisiones sugieren que este asteroide es "uno de los ladrillos con los que se construyeron los planetas", ha dicho a Efe la investigadora del CSIC Julia León, del Instituto de Astrofísica de Andalucía.
Esta investigación, que será portada del próximo número de la revista Science y en la que han tomado parte astrofísicos del CSIC, ha servido para analizar la morfología, el tamaño y la densidad de este cuerpo menor (como se conoce a los objetos espaciales que no son ni planetas, ni satélites, ni planetas enanos).
El 2 de marzo de 2004, la Agencia Espacial Europea lanzó la misión espacial Rosetta, encargada de estudiar al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Rosetta no llegará al cometa hasta el 2014, pero en su camino se ha acercado a dos asteroides: el Steins, que fue analizado en 2008, y el 21-Lutetia, que sobrevoló en julio de 2010.
Los agujeros negros ya son menos oscuros

Científicos de España y EE UU liderados por un profesor de la Universitat logran medir la temperatura y el tamaño del disco de acreción de un cuásar en los confines del Universo
RAFEL MONTANER VALENCIA
Un equipo internacional de astrofísicos liderado por el profesor de la Universitat de València José Antonio Muñoz Lozano (Novelda, 1967) ha logrado medir el tamaño y el perfil de temperaturas del disco de acreción de un cuásar. Estos discos son generados por agujeros negros supermasivos al engullir toda la materia que les rodea. Este hito científico mundial fue dado a conocer ayer por la revista estadounidense "Astrophysical Journal", la principal publicación internacional en Astrofísica.
¿Son los miniagujeros negros primigenios la Materia Oscura?

Miniagujero negro penetrando en una estrella
La materia oscura (el material invisible que, al parecer, corresponde a la mayor parte de la masa del universo) se percibe por su influencia gravitatoria, pero nunca se la ha podido detectar directamente. No interactúa con la radiación electromagnética. Al no emitirla ni reflejarla como sí lo hace la materia convencional, o atómica, la materia oscura no se puede observar de forma directa mediante las técnicas convencionales de la astronomía.
El efecto gravitatorio de la materia oscura hace que las galaxias giren más rápido de lo esperado. También, el campo gravitatorio de la materia oscura deforma la luz de los objetos que desde la perspectiva visual de la Tierra están ubicados detrás de ella, contribuyendo al llamado "efecto de lente gravitatoria". Midiendo esta clase de fenómenos, los físicos saben que el universo está lleno de este tipo enigmático de materia que no se puede ver.
Las limitaciones actuales deducidas para el abanico posible de propiedades de la materia oscura muestran que la esencia de la materia oscura no puede ser ninguna de las partículas conocidas. La identidad exacta de la materia oscura sigue pues siendo un misterio.
Se barajan varias naturalezas hipotéticas, y una de ellas, que plantea la existencia de diminutos agujeros negros primigenios creados por el Big Bang, podría ser verificable mediante una nueva técnica desarrollada por expertos de las universidades de Princeton y Nueva York, si es que realmente existen esos extraños agujeros negros, y si son lo bastante abundantes como para constituir toda la materia oscura o una parte importante de ella.
Encuentran el púlsar de milisegundos más jóven
Un grupo internacional de científicos ha encontrado el púlsar de milisegundos más joven conocido que, además, posee una fuerza magnética muy superior a la de cualquier púlsar de este tipo. De hecho, los expertos creían erróneamente que su brillo provenía de la suma de cientos de púlsares. También es el segundo que gira más rápido y el más alejado de la Tierra que se ha visto en rayos gamma.
Desde que se puso en órbita el telescopio espacial de rayos gamma Fermi, el 11 de junio de 2008, ha detectado poblaciones enteras de objetos nunca antes vistos. El último hallazgo de Fermi afecta al púlsar J1823-3021A, avistado en 1994 con el radiotelescopio Lovell, en Inglaterra. Un equipo internacional de expertos se ha dado cuenta de que esta estrella pulsante emite rayos gamma y gracias a Fermi ha podido caracterizar sus inusuales propiedades. Los resultados de su investigación se publican en el último número de Science.
El dato que más sorprende a los investigadores es su brillo. “Las emisiones de rayos gamma de uno de los cúmulos globulares de la Vía Láctea, llamado NGC 6624, nos hacían pensar que este albergaba 100 púlsares de milisegundo diferentes. Pero ahora hemos descubierto que todo viene de este único púlsar”, desvela a SINC Paulo Freire, investigador del Instituto Max-Planck de Radioastronomía en Alemania y uno de los autores principales del trabajo.