La NASA eligió a tres compañías aeroespaciales para que construyan pequeñas naves con el fin primordial de llevar y traer astronautas a la Estación Espacial Internacional.
Esta es la tercera fase de los esfuerzos de la NASA por hacer que compañías privadas asuman la labor del transbordador espacial, ya retirado de servicio. Las empresas compartirán más de 1.100 millones de dólares.
Dos de las naves son cápsulas similares a las de la era del proyecto Apolo y el diseño de la tercera se parece un poco al de los recientes transbordadores.
Una vez que se construyan las naves, la NASA planea contratar a las compañías privadas para que envíen a los astronautas al espacio antes de los próximos cinco años. Hasta que estén listas, la agencia espacial le está pagando a Rusia para que haga ese trabajo, a razón de 63 millones de dólares por astronauta.
En un comunicado difundido el viernes, Charles Bolden, el administrador de la NASA, dijo que la medida "nos ayudará a mantenernos en el camino para dirigirnos hacia la subcontratación de los vuelos espaciales tripulados".
Autor: Webmaster AEA
Misiones actuales en el planeta rojo
Hasta hoy estaban en operación varias misiones espaciales en Marte: cuatro de la NASA y una de la Agencia Europea del Espacio (ESA). Tres de ellas son satélites de observación científica en órbita del planeta rojo y uno es un vehículo todoterreno de la generación anterior, que lleva funcionando ocho años ya. A través de los estos tres satélites en órbita, incluido el europeo, se podrá comunicar el Curiosity con Tierra, especialmente durante la difícil maniobra de descenso y las primeras horas en el suelo de Marte; después, el nuevo robot podrá contactar con el centro de control directamente o a través de esos artefactos en órbita.
2001 Mars Odyssey (NASA)
Satélite en órbita de Marte que fue lanzado en abril de 2001 y que llegó al planeta vecino en octubre de ese mismo año. Su objetivo es hacer observaciones de la geología marciana, el clima y los minerales allí. Los datos de la 2001 Mars Odyssey han permitido trazar mapas de minerales y elementos químicos en Marte, así con identificar regiones con posible agua en el subsuelo. Lleva a bordo tres instrumentos científicos principales: una cámara térmica, un espectrómetro de rayos gamma y un experimento para medir la radiación en la superficie de Marte.
Opportunity (NASA)
El Opportunity forma parte, junto con su gemelo Spirit, que ya ha dejado de funcionar, de la misión Mars Exploration Rovers. Fueron lanzados desde la Tierra en junio y julio de 2003 y llegaron al suelo de Marte en enero de 2004. La misión estaba diseñada para que los dos vehículos todoterreno funcionasen tres meses y el Opportunity sigue activo, mientras que el Spirit dejó de comunicarse con la Tierra en marzo de 2010. Los dos vehículos (de unos 180 kilos cada uno) encontraron pruebas geológicas de que Marte fue en el pasado, hace millones de años y de modo intermitente, un entorno húmedo. Estos dos robots han enviado más de 100.000 imágenes en color y de alta resolución de los paisajes que han recorrido.
Un teléfono inteligente se insertará en un nanosatélite para hacer estudios en el espacio
Ingenieros de la empresa de satélites, Surrey Satelite Technology, afincada en el Reino Unido, prevén lanzar a finales de año el primer «smartphone» con Android al espacio exterior, que se insertará en un nanosatélite para comprobar si se pueden realizar estudios en el espacio con componentes baratos.
Google y la NASA ya lanzaron en 2010 varios Nexus S en globos que subieron hasta el límite de la atmósfera. El manager de este nuevo proyecto, Chris Bridges, afirma que se han esforzado en equipar al dispositivo móvil con toda la tecnología necesaria para recopilar todo tipo de datos. «Con la ayuda de todo el equipo, los teléfonos inteligentes con los que hemos trabajado han sido objeto de varios cambios de software para transformar el dispositivo desde un teléfono estándar a un optimizado sistema autónomo integrado para aplicaciones de satélite», afirma Bridges en su web.
Después de varios intentos en los últimos meses de lanzamiento del «smarpthone», los ingenieros de este proyecto, que se llama «Strand-1», creen que a final de este año podrán enviar el nanosatélite Strand- 1 al espacio. Por el momento, la compañía no ha desvelado qué modelo de «smartphone» van a lanzar en órbita.
Muchos meses de esfuerzo han servido para determinar qué características debería tener este dispositivo, entre las que se encuentran una brújula, un sistema de radio y un sistema de acceso WiFi, que se conectará con un repetidor de señal WiFi del interior del satélite.
Entrevista al argentino cerebro de la misión Curiosity a Marte

Momento de alegría, el Curiosity llego a Marte
Miguel San Martín vivió varios años en Río Negro hasta que se fue a estudiar ingieneria con el fin de cumplir su sueño el de investigar el universo.
En los últimos días se puede leer en varios medios internacionales su dedicación al diseño del programa que permitirá al explorador Curiosity descender de forma automática sobre la superficie del astro rojo este lunes 6 de agosto.
La mayoría de los medios dedicados a la ciencia y los nacionales transcriben una note de la BBC que hace mención al Argentino Miguel San Martín recuerda bien el momento en el que supo que quería ser un ingeniero espacial: “Fue en una fría noche de invierno, en 1976, mirando el cielo en la chacra de mi familia en Río Negro, mientras escuchaba por la onda corta de la BBC cómo la nave Viking llegaba a Marte”. San Martín tenía 17 años. Un año después dejaría su Argentina natal y viajaría a Estados Unidos para hacer realidad su sueño. Primero estudió electrónica y luego hizo una maestría en aeronáutica y astronáutica en el prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Apenas concluyó sus estudios pudo cumplir con una fantasía que tienen millones de niños en todo el mundo: ingresar a la agencia espacial estadounidense, la NASA, meca de la investigación cósmica.
Difícilmente habría podido imaginar este argentino que casi tres décadas más tarde seguiría trabajando para la NASA y sería uno de los máximos responsables del que hoy es el programa más ambicioso de la agencia: la misión Curiosity (Curiosidad) a Marte.
El Curiosity es el vehículo explorador más grande y más sofisticado que ha construido la NASA. Pesa cerca de una tonelada y tiene el tamaño de un auto (el doble que sus antecesores, los rovers Spirit y Opportunity, enviados a la superficie marciana en 2004).
La difícil misión de San Martín es garantizar que este enorme vehículo espacial llegue hasta la superficie de Marte sin un solo rasguño, el próximo lunes a las 5.30 GMT (las 22.30 del domingo en Los Ángeles, donde estarán San Martín y el resto de su equipo del Laboratorio de Ciencia de Marte).
La sonda Curiosity ya llego a Marte
Pasadas las 2:30 am (hora Argentina), el Curiosity amartizó. La misión en el planeta rojo durará dos años.

La primera imágen de la superficie marciana tomada por la sonda Curiosity instantes después de amartizar
El vehículo de exploración Curiosity llegó este lunes a la superficie de Marte. Esto sucedió unos 14 minutos después de haberse posado, en razón del tiempo que tarda la señal en recorrer la distancia entre Marte y la Tierra.
El grueso de los equipos están reunidos en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de Pasadena (California, oeste de EEUU), que conduce la misión. Los científicos aguardaron allí el domingo, con una mezcla de confianza y angustia, el tan esperado descenso de su "rover" de 2.500 millones de dólares.
La primera imagen que transmitió el vehículo fue de una rueda del mismo. Se espera que durante la madrugada y el día del lunes, se reciban más imagenes.
Lanzado el 26 de noviembre de 2011 desde Cabo Cañaveral, Florida (sureste de EEUU), el vehículo robótico no tripulado Mars Science Laboratory (MSL) de la Nasa, conocido como Curiosity, debe posarse en suelo marciano tras viajar 570 millones de kilómetros.