{"id":4737,"date":"2013-08-20T03:28:20","date_gmt":"2013-08-20T06:28:20","guid":{"rendered":"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/la-nasa-rastrea-la-pluma-del-meteorito-cado-en-rusia\/"},"modified":"2013-08-20T03:28:20","modified_gmt":"2013-08-20T06:28:20","slug":"la-nasa-rastrea-la-pluma-del-meteorito-cado-en-rusia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/la-nasa-rastrea-la-pluma-del-meteorito-cado-en-rusia\/","title":{"rendered":"La NASA rastrea la pluma del meteorito ca\u00eddo en Rusia"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-4625\" style=\"width: 417px; height: 285px\" src=\"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/1502139d205c339med.jpg\" alt=\"\" width=\"388\" height=\"246\" width=\"294\" height=\"188\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando un meteoro impacta en la Tierra, una parte de &eacute;l alcanza nuestra superficie, pero una inmensa proporci&oacute;n explota y se transforma en polvo en cuanto entra en fricci&oacute;n con la atm&oacute;sfera<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El f&iacute;sico atmosf&eacute;rico Nick Gorkavyi no pudo ser testigo presencial de uno de los acontecimientos del siglo, cuando el pasado invierno un meteorito explot&oacute; sobre su ciudad natal de Chelyabinsk, en Rusia. Sin embargo, Gorkavyi y sus colegas de la NASA han sido testigos de una visi&oacute;n nunca antes vista de las secuelas de la explosi&oacute;n atmosf&eacute;rica del meteorito. Poco despu&eacute;s del amanecer el 15 de febrero de 2013, el meteoro o b&oacute;lido, que med&iacute;a 18 metros de ancho y ten&iacute;a un peso de 11.000 toneladas, impact&oacute; contra la atm&oacute;sfera de la Tierra a 18.6 kil&oacute;metros por segundo. Quem&aacute;ndose por la fricci&oacute;n con el aire de la Tierra, la roca espacial explot&oacute; a 23 kil&oacute;metros por encima de las cabezas de los vecinos de Chelyabinsk.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La explosi&oacute;n fue de una potencia 30 veces superior a la energ&iacute;a de la bomba at&oacute;mica que destruy&oacute; Hiroshima. Sin embargo, compar&aacute;ndolo con otros b&oacute;lidos, su tama&ntilde;o y potencia destructiva han sido inapreciables. El meteoro que impacto en la Tierra provocando extinciones masivas, incluyendo la de los dinosaurios, med&iacute;a cerca de 10 kil&oacute;metros de ancho y liber&oacute; una energ&iacute;a de cerca mil millones de veces la de la bomba at&oacute;mica.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Algunos de los pedazos sobrevivientes del b&oacute;lido de Chelyabinsk cayeron al suelo. Sin embargo, la explosi&oacute;n tambi&eacute;n deposit&oacute; cientos de toneladas de polvo en la estratosfera, lo que ha permitido a un sat&eacute;lite de la NASA hacer mediciones sin precedentes de c&oacute;mo el material form&oacute; un cintur&oacute;n de polvo estratosf&eacute;rico delgado, pero cohesivo y persistente.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&quot;Quer&iacute;amos saber si nuestro sat&eacute;lite podr&iacute;a detectar el polvo de los meteoritos&quot;, dijo Gorkavyi, del Goddard Space Center de la NASA en Greenbelt, Maryland, que dirigi&oacute; el estudio que ha sido aceptado para su publicaci&oacute;n en la revista Geophysical Research Letters. &quot;De hecho, hemos visto la formaci&oacute;n de un nuevo cintur&oacute;n de polvo en la estratosfera de la Tierra, y por primera vez se ha logrado la observaci&oacute;n en el espacio de la evoluci&oacute;n a largo plazo de una pluma de meteorito&quot;. Gorkavyi y sus colegas combinaron una serie de mediciones de sat&eacute;lites con los modelos atmosf&eacute;ricos para simular la forma de la pluma tras la explosi&oacute;n del b&oacute;lido, y vieron que se desarroll&oacute; como una corriente en chorro que recorri&oacute; toda la estratosfera del hemisferio norte.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Cerca de 3,5 horas despu&eacute;s de la explosi&oacute;n inicial, un sat&eacute;lite de la NASA dedicado a estudiar la evoluci&oacute;n del ozono, el Suomi NPP, detect&oacute; la pluma en la parte alta atm&oacute;sfera, a una altitud de cerca de 40 kil&oacute;metros, movi&eacute;ndose r&aacute;pidamente hacia el este a aproximadamente 300 kil&oacute;metros por hora. El d&iacute;a despu&eacute;s de la explosi&oacute;n, el sat&eacute;lite detect&oacute; que la pluma continuaba su flujo volando hacia el este hasta llegar a las islas Aleutianas. Las part&iacute;culas m&aacute;s grandes, m&aacute;s pesadas, comenzaron a perder altura y velocidad, mientras que sus las m&aacute;s peque&ntilde;as y ligeras se quedaron en el aire y mantuvieron su velocidad dependiendo de las variaciones de velocidad del viento en las diferentes altitudes.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Para el 19 de febrero, cuatro d&iacute;as despu&eacute;s de la explosi&oacute;n, la parte m&aacute;s r&aacute;pida, en los m&aacute;s alto de la pluma, hab&iacute;a serpenteado por todo el hemisferio norte al completo y ya estaba de vuelta sobre Chelyabinsk. Pero la evoluci&oacute;n de la pluma continu&oacute;, y al menos tres meses m&aacute;s tarde todav&iacute;a se pod&iacute;a detectar sobre todo el planeta una banda del persistente polvo del b&oacute;lido.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Las simulaciones de los cient&iacute;ficos, en base a las observaciones iniciales del Suomi NPP y de los conocimientos previos sobre la circulaci&oacute;n estratosf&eacute;rica, confirmaron la evoluci&oacute;n observada de la pluma, tanto en lo que se refiri&oacute; a la ubicaci&oacute;n como a la estructura vertical. &quot;Hace treinta a&ntilde;os, s&oacute;lo pod&iacute;amos afirmar que la pluma se hab&iacute;a incrustado en la corriente en chorro de la estratosfera&quot;, dijo Paul Newman, jefe cient&iacute;fico del Laboratorio de Ciencias Atmosf&eacute;ricas en Goddard. &quot;Hoy en d&iacute;a, nuestros modelos nos permiten rastrear con precisi&oacute;n la pluma del b&oacute;lido y entender su evoluci&oacute;n a medida que avanza por todo el mundo.&quot;<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Las implicaciones de este estudio est&aacute;n por verse. Cada d&iacute;a, alrededor de 30 toneladas de peque&ntilde;o material del espacio llegan a la Tierra y quedan suspendidos en la zona alta de la atm&oacute;sfera. Incluso con la adici&oacute;n de los restos de Chelyabinsk, el medio ambiente all&iacute; se mantiene relativamente limpio. Las part&iacute;culas son peque&ntilde;as y dispersas, en contraste con una capa estratosf&eacute;rica justo debajo donde se recogen abundantes restos aerosoles naturales de volcanes y otras fuentes.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>A&uacute;n as&iacute;, con la actual tecnolog&iacute;a de sat&eacute;lites que es capaz de medir con mayor precisi&oacute;n las part&iacute;culas atmosf&eacute;ricas min&uacute;sculas, los cient&iacute;ficos pueden emprender nuevos estudios en f&iacute;sica atmosf&eacute;rica de gran altitud tales como conocer previamente la mec&aacute;nica de las plumas de los meteoritos o saber c&oacute;mo pueden influir estos escombros en las nubes estratosf&eacute;ricas y mesosf&eacute;ricas.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Ya hace tiempo que los cient&iacute;ficos sab&iacute;an que los restos de un b&oacute;lido explosionado pod&iacute;an permanecer en lo alto en la atm&oacute;sfera. En 2004, unos cient&iacute;ficos en la Ant&aacute;rtida hicieron una observaci&oacute;n directa de la pluma de un b&oacute;lido de 1.000 toneladas. &quot;Pero ahora, en la era espacial, con toda esta tecnolog&iacute;a, podemos alcanzar un nivel muy diferente de la comprensi&oacute;n de la inyecci&oacute;n y la evoluci&oacute;n de polvo de meteoritos en la atm&oacute;sfera&quot;, comenta Gorkavyi. &quot;Por supuesto, el b&oacute;lido de Chelyabinsk es mucho m&aacute;s peque&ntilde;o que el asesino de dinosaurios, y eso es bueno: Tenemos la oportunidad &uacute;nica de estudiar con seguridad un tipo de eventos potencialmente muy peligroso&quot;.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Fuente: ABC<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-4625\" style=\"width: 417px; height: 285px\" src=\"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2013\/02\/1502139d205c339med.jpg\" alt=\"\" width=\"388\" height=\"246\" width=\"294\" height=\"188\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">Cuando un meteoro impacta en la Tierra, una parte de &eacute;l alcanza nuestra superficie, pero una inmensa proporci&oacute;n explota y se transforma en polvo en cuanto entra en fricci&oacute;n con la atm&oacute;sfera<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>El f&iacute;sico atmosf&eacute;rico Nick Gorkavyi no pudo ser testigo presencial de uno de los acontecimientos del siglo, cuando el pasado invierno un meteorito explot&oacute; sobre su ciudad natal de Chelyabinsk, en Rusia. Sin embargo, Gorkavyi y sus colegas de la NASA han sido testigos de una visi&oacute;n nunca antes vista de las secuelas de la explosi&oacute;n atmosf&eacute;rica del meteorito. Poco despu&eacute;s del amanecer el 15 de febrero de 2013, el meteoro o b&oacute;lido, que med&iacute;a 18 metros de ancho y ten&iacute;a un peso de 11.000 toneladas, impact&oacute; contra la atm&oacute;sfera de la Tierra a 18.6 kil&oacute;metros por segundo. Quem&aacute;ndose por la fricci&oacute;n con el aire de la Tierra, la roca espacial explot&oacute; a 23 kil&oacute;metros por encima de las cabezas de los vecinos de Chelyabinsk.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La explosi&oacute;n fue de una potencia 30 veces superior a la energ&iacute;a de la bomba at&oacute;mica que destruy&oacute; Hiroshima. Sin embargo, compar&aacute;ndolo con otros b&oacute;lidos, su tama&ntilde;o y potencia destructiva han sido inapreciables. El meteoro que impacto en la Tierra provocando extinciones masivas, incluyendo la de los dinosaurios, med&iacute;a cerca de 10 kil&oacute;metros de ancho y liber&oacute; una energ&iacute;a de cerca mil millones de veces la de la bomba at&oacute;mica.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Algunos de los pedazos sobrevivientes del b&oacute;lido de Chelyabinsk cayeron al suelo. Sin embargo, la explosi&oacute;n tambi&eacute;n deposit&oacute; cientos de toneladas de polvo en la estratosfera, lo que ha permitido a un sat&eacute;lite de la NASA hacer mediciones sin precedentes de c&oacute;mo el material form&oacute; un cintur&oacute;n de polvo estratosf&eacute;rico delgado, pero cohesivo y persistente.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&quot;Quer&iacute;amos saber si nuestro sat&eacute;lite podr&iacute;a detectar el polvo de los meteoritos&quot;, dijo Gorkavyi, del Goddard Space Center de la NASA en Greenbelt, Maryland, que dirigi&oacute; el estudio que ha sido aceptado para su publicaci&oacute;n en la revista Geophysical Research Letters. &quot;De hecho, hemos visto la formaci&oacute;n de un nuevo cintur&oacute;n de polvo en la estratosfera de la Tierra, y por primera vez se ha logrado la observaci&oacute;n en el espacio de la evoluci&oacute;n a largo plazo de una pluma de meteorito&quot;. 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