{"id":3497,"date":"2010-06-06T17:34:43","date_gmt":"2010-06-06T20:34:43","guid":{"rendered":"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/jpiter-perdio-su-banda-sur-de-nubes\/"},"modified":"2010-06-06T17:34:43","modified_gmt":"2010-06-06T20:34:43","slug":"jpiter-perdio-su-banda-sur-de-nubes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/jpiter-perdio-su-banda-sur-de-nubes\/","title":{"rendered":"J\u00fapiter perdio su banda sur de nubes"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<strong>Por Mariano Ribas<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3496\" style=\"width: 446px; height: 300px\" src=\"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/fenomenos_jupiter.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"239\" width=\"232\" height=\"150\" \/><\/p>\n<p>IMAGEN DE JUPITER TOMADA EL 12 DE SEPTIEMBRE DE 2009 Y EL 30 DE MAYO DE 2010 POR ANTHONY WESLEY, AUSTRALIA, Y CHRISTOPHER GO, FILIPINAS.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Estamos hablando de una inmensa franja de nubes amarronadas, tan larga, que daba la vuelta completa al planeta (recorriendo m&aacute;s de 400 mil kil&oacute;metros). Y tan gruesa, que pod&iacute;a tragarse c&oacute;modamente a la Tierra. A decir verdad, la desaparici&oacute;n del Cintur&oacute;n Ecuatorial Sur de J&uacute;piter &ndash;tal como se conoce a esta estructura&ndash; parece ser un episodio medianamente recurrente en la climatolog&iacute;a joviana. Y forma parte de una compleja din&aacute;mica atmosf&eacute;rica, que los cient&iacute;ficos a&uacute;n est&aacute;n tratando de descifrar. Exploremos, pues, los detalles, la historia y los misterios de este apasionante episodio de la astronom&iacute;a planetaria. Y palpitemos, de paso, la enorme expectativa por lo que pueda llegar a pasar: todas las miradas est&aacute;n clavadas en J&uacute;piter.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&ldquo;EL PLANETA ATMOSFERA&rdquo;<br \/>Para entender mejor y, por qu&eacute; no, disfrutar m&aacute;s de este fen&oacute;meno, hablemos un poco de aquel mundo fabuloso, all&iacute; a lo lejos, a casi 800 millones de kil&oacute;metros del Sol (cinco veces m&aacute;s lejos que la Tierra).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Desde todo punto de vista, J&uacute;piter es un planeta fuera de serie. Y completamente distinto al nuestro. En pocas palabras, podemos definirlo como una enorme &ldquo;bola de gas&rdquo; (casi todo, hidr&oacute;geno), de m&aacute;s de 140 mil kil&oacute;metros de di&aacute;metro. Tan grande, que en su interior cabr&iacute;an mil planetas como el nuestro. En J&uacute;piter no hay superficie s&oacute;lida. No hay &ldquo;suelo&rdquo;. Lo &uacute;nico s&oacute;lido all&iacute; es su coraz&oacute;n, un n&uacute;cleo rocoso-met&aacute;lico (quiz&aacute;s algo m&aacute;s grande que la Tierra), profundamente hundido en gruesas capas de hidr&oacute;geno y helio (a distintas presiones, temperaturas y estados f&iacute;sicos, incluyendo, el l&iacute;quido).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>La &ldquo;superficie&rdquo; de J&uacute;piter es, en realidad, su s&uacute;per atm&oacute;sfera: un manto externo de miles de kil&oacute;metros de espesor. Est&aacute; compuesta en un 80 por ciento de hidr&oacute;geno molecular (H2), casi un 20 por ciento de helio, y el resto se reparte entre amon&iacute;aco, vapor de agua, f&oacute;sforo, ox&iacute;geno, azufre, metano, etano y muchas cosas m&aacute;s. Y hete aqu&iacute; lo que m&aacute;s nos interesa: la parte m&aacute;s externa de la atm&oacute;sfera de J&uacute;piter, la cara que el planeta muestra al espacio es una capa de nubes altas, formadas principalmente por cristales de hielo de amon&iacute;aco (a m&aacute;s de 100 grados bajo cero). La veloc&iacute;sima rotaci&oacute;n del planeta (unos 40 mil km\/hora) y los poderosos vientos jovianos &ldquo;estiran&rdquo; esas nubes heladas, formando varias franjas paralelas al Ecuador del planeta. Las franjas claras, pr&aacute;cticamente blancas, se llaman &ldquo;zonas&rdquo;. Y las oscuras son los &ldquo;cinturones&rdquo;, de colores generalmente amarronados y rojizos (probablemente a causa de la presencia de f&oacute;sforo, azufre e hidrocarburos).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Las zonas y cinturones de J&uacute;piter parecen formar parte de un complicado ciclo de ascenso y descenso de gases, congelamiento y evaporaci&oacute;n, vientos y fen&oacute;menos extremos que incluyen colosales tormentas, como la famos&iacute;sima &ldquo;Gran Mancha Roja&rdquo;, un remolino de gases del doble del di&aacute;metro de la Tierra (conocido por los astr&oacute;nomos desde mediados del siglo XVII). Y es justamente en este complejo marco astrometeorol&oacute;gico, donde encaja el espectacular fen&oacute;meno que, ahora mismo, est&aacute; ocurriendo en el planeta m&aacute;s grande del Sistema Solar.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>LA DESAPARICION<br \/>Desde hace siglos, los astr&oacute;nomos saben que, tradicionalmente, J&uacute;piter ostenta dos franjas principales: el Cintur&oacute;n Ecuatorial Norte y el Cintur&oacute;n Ecuatorial Sur, el protagonista de esta historia. Ambos rodean a la blanquecina Zona Ecuatorial del planeta. Y, sin dudas, son los detalles m&aacute;s gruesos que saltan a la vista en cualquier telescopio, por chico que sea. Y es l&oacute;gico, porque estas oscuras superestructuras nubosas cruzan el planeta de lado a lado (en realidad, lo circunvalan completamente) y tienen un espesor cercano a los 20 mil kil&oacute;metros. &iquest;Podr&iacute;a algo as&iacute; esfumarse de un d&iacute;a para el otro?<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>S&iacute;, podr&iacute;a esfumarse, pero no de un d&iacute;a pare el otro: a fines de 2009, muchos astr&oacute;nomos aficionados notaron que el Cintur&oacute;n Ecuatorial Sur, tambi&eacute;n conocido como SEB (por sus siglas en ingl&eacute;s), ven&iacute;a empalideciendo gradualmente. Entre ellos estaban el australiano Anthony Wesley y el filipino Christopher Go, dos colegas que gentilmente nos cedieron las fotos del &ldquo;antes y despu&eacute;s&rdquo; del fen&oacute;meno. Poco m&aacute;s tarde, vino un inoportuno par&eacute;ntesis en las observaciones: en febrero de este a&ntilde;o, J&uacute;piter entr&oacute; en conjunci&oacute;n con el Sol (es decir, qued&oacute; del otro lado de su &oacute;rbita visto desde la Tierra), y durante varias semanas &ndash;antes y despu&eacute;s de la conjunci&oacute;n&ndash; fue imposible verlo bien. La gran sorpresa lleg&oacute; en abril, cuando el planeta fue &ldquo;recuperado&rdquo;, poco antes del amanecer por los observadores del Hemisferio Sur: &ldquo;El SEB hab&iacute;a desaparecido completamente, y ciertamente no lo esperaba&#8230; J&uacute;piter nos ha vuelto a sorprender&rdquo;, cuenta Wesley, todo un experto en el planeta y uno de los mejores astrofot&oacute;grafos planetarios del mundo.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-2590\" style=\"width: 298px; height: 331px\" src=\"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2007\/06\/jupiter4.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"315\" width=\"220\" height=\"234\" \/>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\">Im&aacute;gen de J&uacute;piter y sus sat&eacute;lites galileanos captada por la misi&oacute;n Voyager<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&iquest;QUE PASO?<br \/>En cuesti&oacute;n de meses, una franja de nubes de 400 mil kil&oacute;metros de largo por 20 mil de ancho desapareci&oacute; de J&uacute;piter, ante los asombrados ojos (y telescopios) de los astr&oacute;nomos. &iquest;Por qu&eacute;? La verdad, no hay certezas. Pero s&iacute; hay razonables hip&oacute;tesis: &ldquo;No entendemos completamente qu&eacute; es lo que est&aacute; pasando &ndash;dice Glenn Orton, del Jet Propulsion Laboratory de la NASA&ndash;, pero es posible que se hayan formado grandes cirrus de amon&iacute;aco en las partes m&aacute;s altas del SEB, nubes que simplemente lo esconder&iacute;an a la vista&rdquo;. Seg&uacute;n Orton, ese posible brote de nubes de amon&iacute;aco tendr&iacute;a que ver, quiz&aacute;, con cambios en los vientos globales de J&uacute;piter, que habr&iacute;an arrastrado ese compuesto desde zonas bajas, hasta zonas altas de la atm&oacute;sfera. En pocas palabras: el cintur&oacute;n perdido de J&uacute;piter estar&iacute;a, en realidad, tapado.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>NO ES LA PRIMERA VEZ<br \/>El fen&oacute;meno es raro y espectacular. Sin dudas. Pero los astr&oacute;nomos ya lo han visto: lo llaman &ldquo;Alteraci&oacute;n del Cintur&oacute;n Ecuatorial Sur&rdquo;. Y ocurri&oacute; 16 veces desde 1901, con intervalos bastante irregulares (de entre 3 y 15 a&ntilde;os). La &uacute;ltima gran desaparici&oacute;n del SEB fue entre 1992 y 1993 (en 2007 hubo un episodio menor, que no lleg&oacute; al desvanecimiento completo). Claro, decir que hubo varios episodios previos es decir, tambi&eacute;n, que el cintur&oacute;n volvi&oacute; a formarse. De alg&uacute;n modo, esa franja &ndash;situada entre los 8 y 20 grados de latitud Sur&ndash; se regenera. O, si tomamos la idea de Orton, se despeja de las nubes blancas y heladas que lo tapan. Evidentemente, el SEB es una de las &aacute;reas m&aacute;s activas del planeta. De tanto en tanto, la colosal franja rojizo-amarronada empalidece lentamente, hasta desaparecer. Y tras varios meses vuelve a formarse. En pocas palabras, y teniendo en cuenta eventos anteriores, el proceso es as&iacute;: primero, en la misma regi&oacute;n, comienzan a aparecer grandes manchas blancas y parches de materiales oscuros. Y luego, con el correr del tiempo, el viento y la veloz rotaci&oacute;n del planeta van desparramando esos materiales, hasta regenerar completamente al cintur&oacute;n.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>ENORME EXPECTATIVA<br \/>Todo indica, entonces, que estamos en plena etapa de transici&oacute;n entre la desaparici&oacute;n y la reaparici&oacute;n del SEB. Mientras tanto, en estas madrugadas, poco antes de la salida del Sol, J&uacute;piter luce muy extra&ntilde;o en el ocular de nuestros telescopios. No s&oacute;lo le falta una de sus emblem&aacute;ticas &ldquo;rayas&rdquo;, sino que, adem&aacute;s, su Gran Mancha Roja, hu&eacute;rfana del cintur&oacute;n que la abrazaba, aparece aislada. Y m&aacute;s prominente que nunca. &iquest;Cu&aacute;nto durar&aacute; esta transici&oacute;n? Nadie lo sabe. Pueden ser semanas, o meses. O todo un a&ntilde;o. Pero teniendo en cuenta episodios anteriores (como el de 1992\/93, o 1973\/75), los expertos piensan que lo mejor est&aacute; por venir: el proceso de regeneraci&oacute;n del cintur&oacute;n ser&iacute;a mucho m&aacute;s espectacular que su desvanecimiento. &ldquo;Este es un gran evento y todos estamos monitoreando la situaci&oacute;n muy de cerca, cualquiera podr&iacute;a ser el primero en detectar el retorno del Cintur&oacute;n Ecuatorial Sur&rdquo;, dice Orton, que es astr&oacute;nomo profesional. &ldquo;Estamos muy atentos para ver algo que promete ser especialmente dram&aacute;tico&rdquo;, dice Wesley, que es astr&oacute;nomo aficionado. La expectativa es la misma. El entusiasmo es el mismo. Y se entiende, porque algo grande est&aacute; pasando en J&uacute;piter. Por si fuera poco, durante los pr&oacute;ximos meses el planeta estar&aacute; en inmejorables condiciones para observarlo: en septiembre tendr&aacute; su mejor acercamiento a la Tierra en muchos a&ntilde;os (una &ldquo;oposici&oacute;n&rdquo; ideal). Fabuloso. Todas las miradas a J&uacute;piter: es uno de esos grandes momentos que hace de la astronom&iacute;a una ciencia viva y emocionante.<br \/><\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Mariano Ribas, coordinador del Planetario de Bs. As. Publicado en el diario P&aacute;gina 12<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;<strong>Por Mariano Ribas<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-3496\" style=\"width: 446px; height: 300px\" src=\"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/fenomenos_jupiter.jpg\" alt=\"\" width=\"100\" height=\"239\" width=\"232\" height=\"150\" \/><\/p>\n<p>IMAGEN DE JUPITER TOMADA EL 12 DE SEPTIEMBRE DE 2009 Y EL 30 DE MAYO DE 2010 POR ANTHONY WESLEY, AUSTRALIA, Y CHRISTOPHER GO, FILIPINAS.<\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Estamos hablando de una inmensa franja de nubes amarronadas, tan larga, que daba la vuelta completa al planeta (recorriendo m&aacute;s de 400 mil kil&oacute;metros). Y tan gruesa, que pod&iacute;a tragarse c&oacute;modamente a la Tierra. A decir verdad, la desaparici&oacute;n del Cintur&oacute;n Ecuatorial Sur de J&uacute;piter &ndash;tal como se conoce a esta estructura&ndash; parece ser un episodio medianamente recurrente en la climatolog&iacute;a joviana. Y forma parte de una compleja din&aacute;mica atmosf&eacute;rica, que los cient&iacute;ficos a&uacute;n est&aacute;n tratando de descifrar. Exploremos, pues, los detalles, la historia y los misterios de este apasionante episodio de la astronom&iacute;a planetaria. Y palpitemos, de paso, la enorme expectativa por lo que pueda llegar a pasar: todas las miradas est&aacute;n clavadas en J&uacute;piter.<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>&ldquo;EL PLANETA ATMOSFERA&rdquo;<br \/>Para entender mejor y, por qu&eacute; no, disfrutar m&aacute;s de este fen&oacute;meno, hablemos un poco de aquel mundo fabuloso, all&iacute; a lo lejos, a casi 800 millones de kil&oacute;metros del Sol (cinco veces m&aacute;s lejos que la Tierra).<\/strong><\/p>\n<p align=\"justify\"><strong>Desde todo punto de vista, J&uacute;piter es un planeta fuera de serie. Y completamente distinto al nuestro. En pocas palabras, podemos definirlo como una enorme &ldquo;bola de gas&rdquo; (casi todo, hidr&oacute;geno), de m&aacute;s de 140 mil kil&oacute;metros de di&aacute;metro. Tan grande, que en su interior cabr&iacute;an mil planetas como el nuestro. En J&uacute;piter no hay superficie s&oacute;lida. No hay &ldquo;suelo&rdquo;. 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