{"id":13834,"date":"2020-09-16T23:09:55","date_gmt":"2020-09-17T02:09:55","guid":{"rendered":"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/?p=13834"},"modified":"2020-09-16T23:09:55","modified_gmt":"2020-09-17T02:09:55","slug":"el-primer-planeta-descubierto-alrededor-de-una-enana-blanca-nos-muestra-el-destino-del-sistema-solar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/el-primer-planeta-descubierto-alrededor-de-una-enana-blanca-nos-muestra-el-destino-del-sistema-solar\/","title":{"rendered":"El primer planeta descubierto alrededor de una enana blanca nos muestra el destino del Sistema Solar"},"content":{"rendered":"<p>Se trata de un mundo algo mayor que J\u00fapiter y que logr\u00f3 sobrevivir a los procesos de transformaci\u00f2n de una estrella similar al Sol a la enana blanca actual.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/White_dwarf_in_AE_Aquarii-kBMC-620x349@abc.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-13835 size-full\" src=\"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/White_dwarf_in_AE_Aquarii-kBMC-620x349@abc.jpg\" alt=\"\" width=\"620\" height=\"349\" srcset=\"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/White_dwarf_in_AE_Aquarii-kBMC-620x349@abc.jpg 620w, https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/White_dwarf_in_AE_Aquarii-kBMC-620x349@abc-300x169.jpg 300w, https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/White_dwarf_in_AE_Aquarii-kBMC-620x349@abc-210x118.jpg 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En apenas unas d\u00e9cadas, los cient\u00edficos han descubierto ya cerca de 4.000 planetas alrededor de otras estrellas, y la cifra sigue aumentando cada d\u00eda. Se han encontrado ya tantos mundos \u00abah\u00ed fuera\u00bb que los astr\u00f3nomos han empezado a clasificarlos por tipos o familias. Por supuesto, los que m\u00e1s nos interesan son los que se parecen a la Tierra: planetas s\u00f3lidos, con temperaturas que permitan la existencia de agua l\u00edquida y, adem\u00e1s, en \u00f3rbita de estrellas amarillas y estables, como el Sol.<\/p>\n<p><!--more-->Ahora bien, \u00bfcu\u00e1ntas estrellas similares al Sol hay en la V\u00eda L\u00e1ctea? Seg\u00fan las estimaciones m\u00e1s recientes, alrededor de diez mil millones, una peque\u00f1a parte del total de estrellas de nuestra galaxia (entre 100.000 y 400.000 millones), pero a\u00fan as\u00ed una cantidad muy considerable. De ellas, la observaci\u00f3n nos dice que una de cada tres (estrellas del mismo tipo que el Sol) cuenta con sistemas planetarios. Es decir, que solo en la V\u00eda L\u00e1ctea deben existir por lo menos unos 3.000 millones de estrellas del tipo Sol con sistemas planetarios similares al nuestro. En total, miles de millones de planetas.<\/p>\n<p>Abocados a una muerte segura<br \/>\nPues bien, todos esos soles parecidos al nuestro morir\u00e1n, destrozando en el proceso a sus sistemas planetarios y dejando tras de s\u00ed rescoldos ardientes conocidos como \u00abenanas blancas\u00bb. El proceso, en resumen, ser\u00eda el siguiente: El Sol, y las estrellas que se le parecen, est\u00e1n quemando hidr\u00f3geno en su horno nuclear, creando helio al mismo tiempo. La enorme energ\u00eda liberada por la fusi\u00f3n sirve para evitar que la gravedad aplaste a la estrella, llev\u00e1ndola al colapso.<\/p>\n<p>Pero la reserva de hidr\u00f3geno no dura para siempre. Nuestro Sol, por ejemplo, ha quemado ya la mitad de esa reserva durante sus 5.000 millones de a\u00f1os de existencia, y le queda lo suficiente como para aguantar otros 5.000 millones de a\u00f1os m\u00e1s. Aunque al final, inevitablemente, el hidr\u00f3geno se terminar\u00e1, el horno se apagar\u00e1 y la gravedad, implacable y ya sin nada que se le oponga, empezar\u00e1 a comprimirlo con una fuerza irresistible.<\/p>\n<p>Sin embargo, incluso en ese momento, no todo el \u00abcombustible\u00bb se habr\u00e1 gastado. Alrededor del n\u00facleo ya apagado, en efecto, seguir\u00e1 habiendo remanentes de hidr\u00f3geno y la fusi\u00f3n, aunque en una escala mucho menor, seguir\u00e1 produci\u00e9ndose. Lo cual tendr\u00e1 unas consecuencias dram\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Impulsado por esa energ\u00eda sobrante, y aplastado al mismo tiempo por una gravedad creciente, el Sol expulsar\u00e1 con violencia al espacio sus capas externas. Visto desde fuera, nuestra estrella parecer\u00e1 estar hinch\u00e1ndose de forma desmedida, como un inmenso globo incandescente. Su tama\u00f1o crecer\u00e1 tanto que terminar\u00e1 por \u00abengullir\u00bb a Mercurio, Venus y posiblemente tambi\u00e9n a la Tierra.<\/p>\n<p>Cuando el proceso haya terminado y las capas expulsadas se diluyan en el espacio, lo poco que quede de la estrella quedar\u00e1 expuesto: un rescoldo blanquecino, no mayor que la Tierra, que se seguir\u00e1 enfriando lentamente a lo largo de muchos miles de millones de a\u00f1os. Habr\u00e1 nacido una enana blanca.<\/p>\n<p>En este escenario, est\u00e1 claro que los planetas m\u00e1s pr\u00f3ximos al Sol habr\u00e1n sido inevitablemente destruidos. \u00bfPero qu\u00e9 pasa con el resto, con los planetas m\u00e1s alejados? Marte, J\u00fapiter, Saturno, Urano&#8230; \u00bfPodr\u00edan sobrevivir a la cat\u00e1strofe? \u00bfSeguir\u00e1 existiendo un Sistema Solar cuando el Sol se transforme en una enana blanca?<\/p>\n<p>El primer superviviente<br \/>\nLo cierto es que no lo sabemos, porque nunca se ha encontrado cerca de una enana blanca un planeta que haya podido sobrevivir al proceso. Hasta ahora. En un art\u00edculo reci\u00e9n publicado en Nature, en efecto, Andrew Vanderurg, de la Universidad de Texas (actualmente en la de Winsconsin-Madison) y al frente de una colaboraci\u00f3n internacional de astr\u00f3nomos, ha informado del hallazgo del primer exoplaneta encontrado alrededor de uno de estos remanentes estelares. Uno que sin duda logr\u00f3 sobrevivir a los dram\u00e1ticos cambios sufridos por su estrella y cuyo hallazgo supone, tambi\u00e9n, la posibilidad de \u00abechar un vistazo\u00bb al destino de nuestro propio Sistema Solar. El descubrimiento se llev\u00f3 a cabo con el telescopio espacial TESS, de la NASA, especializado en la \u00abcaza\u00bb de planetas, en combinaci\u00f3n con dos grandes telescopios terrestres en el observatorio de Canarias.<\/p>\n<p>El nuevo planeta, m\u00e1s grande que nuestro J\u00fapiter, se encuentra a unos 80 a\u00f1os luz de distancia (bastante cerca en t\u00e9rminos astron\u00f3micos) y orbita a gran velocidad y extraordinariamente cerca de su estrella, llamada WD 1856+534. Ni que decir tiene que el sistema no tiene nada que ver con ning\u00fan otro visto hasta ahora, y que viola todas las convenciones establecidas sobre estrellas y planetas.<\/p>\n<p>La enana blanca, que como se ha dicho es lo que queda de una estrella que fue muy parecida al Sol, apenas si tiene el tama\u00f1o de la Tierra y es mucho m\u00e1s peque\u00f1a que su propio planeta, que gira a su alrededor una vez cada 34 horas. Su a\u00f1o, pues, equivale a poco m\u00e1s de un d\u00eda terrestre (1,4 d\u00edas). En comparaci\u00f3n, Mercurio, que es el planeta de nuestro sistema m\u00e1s cercano al Sol, tarda 90 d\u00edas en completar una \u00f3rbita a su alrededor.<\/p>\n<p>\u00abNunca antes hab\u00edamos visto que un planeta se acercara tanto a una enana blanca y sobreviviera -explica Vanderburg-. Es una agradable sorpresa\u00bb. La afici\u00f3n del cient\u00edfico por las enanas blancas viene de muy atr\u00e1s, desde que en su etapa de estudiante se top\u00f3 con una enana blanca que estaba rodeada por una nube de escombros. \u00abAl final, terminamos descubriendo que se trataba de un planeta menor o de un asteroide que estaba siendo destrozado justo mientras observ\u00e1bamos, lo cual fue realmente genial. El planeta estaba siendo destruido por la estrella despu\u00e9s de que su transici\u00f3n a enana blanca alterara su \u00f3rbita y le hiciera caer directamente hacia ella\u00bb. Desde entonces, Vanderburg se ha estado preguntando si los planetas, especialmente los m\u00e1s grandes, podr\u00edan sobrevivir a esa violenta transici\u00f3n estelar.<\/p>\n<p>Un hallazgo hist\u00f3rico<br \/>\nMientras escaneaban los datos de miles de enanas blancas recopilados por TESS, los investigadores detectaron una estrella cuyo brillo se atenuaba m\u00e1s de la mitad (un 56%) aproximadamente cada d\u00eda y medio. Lo cual era una se\u00f1al de que algo muy grande estaba pasando peri\u00f3dicamente frente a la estrella a gran velocidad. Pero el brillo de una estrella cercana hac\u00eda dif\u00edcil interpretar los datos de TESS, por lo que los astr\u00f3nomos decidieron complementarlos con los obtenidos por varios telescopios terrestres de mayor resoluci\u00f3n, incluyendo a tres que estaban dirigidos por astr\u00f3nomos aficionados.<\/p>\n<p>\u00abUna vez que el deslumbramiento estuvo bajo control -explica Vanderburg- obtuvimos en una sola noche datos mucho m\u00e1s limpios que los de un mes entero de observaciones desde el espacio\u00bb. De hecho, al ser las enanas blancas mucho m\u00e1s peque\u00f1as que las estrellas normales, los grandes planetas que pasan frente a ellas bloquean gran parte de su luz, lo que hace que la detecci\u00f3n sea m\u00e1s f\u00e1cil desde telescopios terrestres.<\/p>\n<p>Finalmente, los datos revelaron que un planeta algo m\u00e1s grande que J\u00fapiter orbitaba extraordinariamente cerca de su estrella. El equipo de Vanderburg cree que en origen el planeta estaba mucho m\u00e1s lejos de la estrella y que se traslad\u00f3 a su \u00f3rbita actual despu\u00e9s de que la estrella se convirtiera en enana blanca.<\/p>\n<p>La siguiente pregunta lleg\u00f3 enseguida: \u00bfC\u00f3mo pudo este planeta sobrevivir durante esa agitada transici\u00f3n estelar? Desde luego, lo que los cient\u00edficos estaban viendo no encajaba con ninguno de los modelos existentes. Para tratar de resolver el misterio, los investigadores llevaron a cabo una serie de nuevas simulaciones. En ellas se aprecia que cuando la estrella original se qued\u00f3 sin combustible, se expandi\u00f3 hasta convertirse en una gigante roja, engullendo a los planetas m\u00e1s cercanos y desestabilizando las \u00f3rbitas de los que pudiera haber m\u00e1s lejos. Eso hizo que el mundo similar a J\u00fapiter tomara una \u00f3rbita exageradamente ovalada, pasando muy cerca de la enana blanca, ya encogida, pero tambi\u00e9n llev\u00e1ndolo peri\u00f3dicamente muy lejos en cada v\u00e9rtice de su \u00f3rbita.<\/p>\n<p>Durante eones, la interacci\u00f3n gravitacional entre la enana blanca y su planeta dispers\u00f3 lentamente la energ\u00eda, lo que finalmente llev\u00f3 al planeta a una \u00f3rbita circular estrecha que solo necesita un d\u00eda y medio para completarse. El proceso llev\u00f3 tiempo, posiblemente varios miles de millones de a\u00f1os. De hecho, esta enana blanca en particular es una de las m\u00e1s viejas observadas por TESS. Tiene casi 6.000 millones de a\u00f1os, tiempo m\u00e1s que de sobra para ralentizar a su enorme planeta asociado.<\/p>\n<p>\u00bfPosibles mundos habitables?<br \/>\nAunque en el interior de las enanas blancas ya no hay fusi\u00f3n nuclear, siguen liberando luz y calor a medida que se van enfriando lentamente. Y es incluso posible que un planeta adecuado y que est\u00e9 lo suficientemente cerca pueda llegar a tener elementos, como el agua, necesarios para la vida.<\/p>\n<p>Ahora que se ha confirmado que estos extra\u00f1os sistemas solares existen realmente, los cient\u00edficos disponen de una nueva y tentadora oportunidad para buscar otras formas de vida. La estructura \u00fanica de estos sistemas planetarios \u00abenanos blancos\u00bb brinda, en efecto, una ocasi\u00f3n ideal para estudiar las firmas qu\u00edmicas de las atm\u00f3sferas de los mundos en \u00f3rbita, una forma de buscar se\u00f1ales de vida a distancia.<\/p>\n<p>En palabras de Vanderburg, \u00abcreo que la parte m\u00e1s emocionante de este trabajo es lo que significa tanto para la habitabilidad en general como para nuestra capacidad de encontrar pruebas de esa habitabilidad\u00bb.<\/p>\n<p>Fuente: ABC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se trata de un mundo algo mayor que J\u00fapiter y que logr\u00f3 sobrevivir a los procesos de transformaci\u00f2n de una estrella similar al Sol a la enana blanca actual. En&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-13834","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-s1-noticias-de-astronoma"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13834"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13834\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13836,"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13834\/revisions\/13836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}