{"id":10499,"date":"2018-10-13T17:51:35","date_gmt":"2018-10-13T20:51:35","guid":{"rendered":"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/?p=10499"},"modified":"2018-10-17T18:10:14","modified_gmt":"2018-10-17T21:10:14","slug":"copernicus-en-el-terminador-en-selenographia-de-johannes-hevelius","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/copernicus-en-el-terminador-en-selenographia-de-johannes-hevelius\/","title":{"rendered":"Copernicus en el terminador en \u201cSelenographia\u201d de Johannes Hevelius"},"content":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3n del art\u00edculo \u201cCOPERNICUS EN EL TERMINADOR EN \u201cSELENOGRAPHIA\u201d DE JOHANNES HEVELIUS\u201d, por Alberto Anunziato y Juan Manuel Biagi, aparecido en la edici\u00f3n de octubre de 2018 de \u201cThe Lunar Observer\u201d<\/p>\n<p>Uno de los libros astron\u00f3micos m\u00e1s apasionantes es sin dudas \u201cSelenographia\u201d de Johannes Hevelius. Si bien no fue el primer atlas lunar (el de Francesco Fontana se public\u00f3 un a\u00f1o antes) fue el m\u00e1s influyente por m\u00e1s de un siglo. Sus cuatro mapas generales de la Luna y sus cuarenta dibujos de las distintas fases de la lunaci\u00f3n, todos acompa\u00f1ados de minuciosas descripciones producto de sus observaciones entre noviembre de 1643 y abril de 1645, solo fueron superadas por los selen\u00f3grafos del siglo XIX. Aut\u00e9ntico fruto de la era de los descubrimientos, las observaciones de Hevelius descubr\u00edan un nuevo mundo, totalmente distinto a la concepci\u00f3n aristot\u00e9lica de la Luna lisa y brillante que Galileo Galilei hab\u00eda dinamitado con sus observaciones telesc\u00f3picas de 1609. En este libro de 1647 el paradigma de la Luna es el de un mundo similar a nuestra Tierra (\u201cLa Luna puede llamarse con fundamento \u201cAntitierra\u201d, pues es similar a nuestra Tierra con oc\u00e9anos, islas, pantanos, campos, montes y valles\u201d, p\u00e1gina 225). <!--more-->De hecho, la concepci\u00f3n barroca de una Luna que podr\u00eda estar habitada como en el \u201cViaje a la Luna\u201d de Cyrano de Bergerac se apoya cient\u00edficamente en nuestro autor. Pero no se trata solamente de un mero atlas, sino que tambi\u00e9n es un compendio de las teor\u00edas sobre la constituci\u00f3n de nuestro sat\u00e9lite, desde los griegos hasta el estado del arte de la \u00e9poca. Adem\u00e1s el autor nos cuenta como construy\u00f3 sus telescopios, como realizaba las observaciones e incluso como lidiaba con lo que los observadores lunares conocemos muy bien: las limitaciones de nuestros dibujos respecto a lo que observamos con nuestros ojos (\u201ccomprender\u00e1s cuanta atenci\u00f3n y diligencia del dibujante se necesitan\u2026 el cultor de la astronom\u00eda sabe que m\u00e1s importante que los ojos son las manos para dibujar lo que aquellos ven\u201d, p\u00e1ginas 210\/211). Hevelius fue el primero en comprender la importancia del conocimiento de la geograf\u00eda terrestre para entender el nuevo mundo y de la necesidad de una nomenclatura cient\u00edfica com\u00fan que permitiera la comunicabilidad de las observaciones \u201cno habr\u00eda astronom\u00eda si no pudi\u00e9ramos distinguir los astros con un nombre propio\u201d, p\u00e1gina 223). Desisti\u00f3 de su idea de usar nombres de astr\u00f3nomos antiguos y modernos y propuso nombrar los accidentes geogr\u00e1ficos lunares con nombres de los accidentes geogr\u00e1ficos terrestres, para evitar \u201cla envidia y la enemistad\u201d que pudieran suscitarse por sus olvidos u omisiones (a\u00f1os despu\u00e9s Giovanni Riccioli no tuvo el mismo temor y nos leg\u00f3 la nomenclatura actual).<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo que elegimos para traducir (\u201cCaput XX\u201d, p\u00e1ginas 344\/345) ilustra dos cuestiones te\u00f3ricas importantes al momento de la publicaci\u00f3n de nuestra obra: la existencia de monta\u00f1as en la Luna y la naturaleza de las grandes manchas (nuestros maria). Ya Galileo hab\u00eda deducido la existencia de monta\u00f1as de la forma de las sombras en la zona del terminador. Al momento de la lunaci\u00f3n (colongitud 21.6\u00ba, 68.4\u00ba de iluminaci\u00f3n) al que se refiere Hevelius en el cap\u00edtulo que tradujimos el terminador cruza recto por Mare Imbrium. Galileo hab\u00eda reflexionado sobre la naturaleza de las \u201cmaculas magnas\u201d (grandes manchas oscuras): \u00bferan selvas? \u00bferan mares, como hab\u00eda pensado en un principio? En \u201cDialogo dei massimi sistemi\u201d asegura que son llanuras (p\u00e1ginas 136\/137). Hevelius parece no arriesgar juicio en el cap\u00edtulo traducido: \u201cPer aquas, aut si mavelis, per spatiosissimam quandam planitiem\u201d(\u201c por aguas o, si se quiere, por espaciosas llanuras\u201d, p\u00e1gina 344), quiz\u00e1s por respeto a su venerado Galileo, pero para \u00e9l \u201cla superficie iluminada de la Luna es tierra, las grandes zonas oscuras son aguas\u201d (p\u00e1gina 151), citando a Kepler. La descripci\u00f3n de la zona en la que el terminador es recto comienza desde el norte del Mare Imbrium (Mediterraneum) pasando por los Montes Recti (Insula Majorica), el nimbo de Copernicus (Sicilia), y Bullialdus (Insula Creta). \u00a0En la nomenclatura de Hevelius Mons Aetna es el cr\u00e1ter Copernicus y su nimbo se llama Insula Sicilia. Copernicus sirve como argumento para probar la existencia de monta\u00f1as: si pertenece a la parte continental (hoy dir\u00edamos \u201ctierras altas\u201d) deber\u00eda ser brillante pero el valle (el cr\u00e1ter) se ve oscuro por las sombras que proyectan los montes que lo circundan (hoy dir\u00edamos sus paredes).<\/p>\n<p>\u201cSi hay un momento en el que el conf\u00edn entre las partes oscuras y las iluminadas (terminador) se dibuja de manera regular y m\u00ednimamente rugoso y sinuoso, ciertamente es en esta fase, en la que se distingue claramente como corta el Mare Mediterraneum alrededor de la Insula Maj\u00f3rica, Sicilia, Zacynthum e intersecta Creta, entonces se puede observar la m\u00e1s larga l\u00ednea que cruce un mar lunar. Por los lugares que cruza dicha l\u00ednea, casi siempre por aguas o, si se quiere, por espaciosas llanuras, dicha l\u00ednea se extiende precisa, muy recta y muy plana. Las \u00e1reas menores que brillan fuera de la zona del terminador son las cumbres de monta\u00f1as e islas. El gran c\u00edrculo brillante en el centro aproximado de la zona iluminada es el Mons Aetna de Sicilia, cuyo valle en este momento est\u00e1 completamente oscuro, nunca se lo podr\u00e1 ver m\u00e1s oscuro, ya que el Sol (hablando con propiedad) se est\u00e1 levantando y solamente las pendientes de \u00e9stos montes toca ligeramente con su luz. Esta Isla Sicilia precisamente en esta fase aparece m\u00e1s oscura, al punto de que no hay gran diferencia entre su coloraci\u00f3n y la del Mare Mediterraneum. Nos preguntamos: \u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 la causa de que aparezca bastante m\u00e1s oscura de lo que deber\u00eda, siendo parte de la parte continental de la Luna? Podemos responder que esto se produce porque la \u201cTerra Lunae\u201d, m\u00e1s que un cuerpo opaco, refleja los rayos del Sol con m\u00e1s eficacia y puede aparecer m\u00e1s brillante, ocultando innumerables y divers\u00edsimos montes que, parte en las islas vecinas, parte en la misma Sicilia, en gran n\u00famero se pueden observar, de los cuales sin duda hay muchos en ese lugar: En verdad cuanto m\u00e1s peque\u00f1o sean menos se puede discernir su aspecto. Estos montes, tan cercanos al terminador que proyectan una enorme y oscur\u00edsima sombra en \u00e9ste momento, como en toda Sicilia son innumerables y de diversas alturas, crean una sombra casi continua, que es el motivo por el que vemos a esta \u00ednsula en la m\u00e1s completa oscuridad. A lo que se puede responder: si lo que se refiri\u00f3 tiene fundamento es necesario que Insula Sicilia con Luna Creciente aparezca m\u00e1s clara y luminosa, porque las sombras decrecen en relaci\u00f3n a un Sol cada vez m\u00e1s alto; no puede ser de otro modo, como demostrar\u00e9 con observaciones precisas con Luna Creciente y Menguante. De la misma manera, en Luna Creciente la Insula Sicilia es m\u00e1s clara y luminosa y al contrario, en Luna Menguante cada d\u00eda paulatinamente se vuelve m\u00e1s oscura, como puede verse en las fases 15, 16, 17, 18 y 19.\u00a0 En Plenilunio y poco despu\u00e9s es muy clara. Cuando empiezan las fases decrecientes como la 26, lenta y regularmente comienza a oscurecerse hasta llegar a las fases 34 y 35, cuando aparece nuevamente oscur\u00edsima, porque una vez m\u00e1s se encuentra entonces en el terminador. Por esto el terminador por debajo de Sicilia no se observa plano y liso, como se lo observa cuando se extiende por aguas o planicies, sino que cuando pasa por las cercan\u00edas de Creta y el Monte Sepher necesariamente es sinuoso\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-10500\" src=\"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/figure-1-905x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"905\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/figure-1-905x1024.jpg 905w, https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/figure-1-265x300.jpg 265w, https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/figure-1-768x869.jpg 768w, https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/figure-1-186x210.jpg 186w, https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/figure-1-1536x1737.jpg 1536w, https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/figure-1-1960x2217.jpg 1960w, https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/figure-1.jpg 2044w\" sizes=\"auto, (max-width: 905px) 100vw, 905px\" \/><\/p>\n<p>Basta una comparaci\u00f3n entre la carta lunar que acompa\u00f1a nuestro cap\u00edtulo XX (Figura 1), testimonio de la observaci\u00f3n lunar del 19 de diciembre de 1643 a las 10.00 pm hora de Danzig, y la imagen obtenida con el software Virtual Moon Atlas, que representa con im\u00e1genes obtenidas por la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter la misma fecha y hora de la observaci\u00f3n de Hevelius (Figura 2).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-10501\" src=\"http:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/FIGURE-2.jpg\" alt=\"\" width=\"832\" height=\"872\" srcset=\"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/FIGURE-2.jpg 832w, https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/FIGURE-2-286x300.jpg 286w, https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/FIGURE-2-768x805.jpg 768w, https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/FIGURE-2-200x210.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 832px) 100vw, 832px\" \/><\/p>\n<p>Lo primero que impresiona es la habilidad de observaci\u00f3n y de dibujo de nuestro autor con telescopio de muy escaso poder resolutivo. Este an\u00e1lisis impresionista resulta confirmado por el estudio de Rodolfo Calanca que muestra que los mapas de Hevelius tienen un error medio de distancia entre cr\u00e1teres s\u00f3lo superior al mapa de Geminiano Montanari de 1662, realizado con ayuda del recientemente inventado ret\u00edculo, son incluso m\u00e1s precisos que los mapas de Grimaldi, aparecidos en 1651 en el \u201cAlmagestum novum\u201d, trazados sobre la base de las cartas de Hevelius.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n<p>Calanca, Rodolfo. La Luna nell\u2019immaginario seicentesco. Parte V. en: <a href=\"http:\/\/www.win.eanweb.com\/selenografia_parte_5.htm\">www.win.eanweb.com\/selenografia_parte_5.htm<\/a><\/p>\n<p>Galileo Galilei. Dialogo dei massimi sistemi. Rizzoli Editore. Milano, 1959.<\/p>\n<p>Hevelius. Selenographia. Gdansk. 1647. En: <a href=\"http:\/\/www.e-rara.ch\/zut\/content\/titleinfo\/160230\">www.e-rara.ch\/zut\/content\/titleinfo\/160230<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducci\u00f3n del art\u00edculo \u201cCOPERNICUS EN EL TERMINADOR EN \u201cSELENOGRAPHIA\u201d DE JOHANNES HEVELIUS\u201d, por Alberto Anunziato y Juan Manuel Biagi, aparecido en la edici\u00f3n de octubre de 2018 de \u201cThe Lunar&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[29],"tags":[],"class_list":["post-10499","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-lunar-y-planetaria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10499","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10499"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10499\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10499"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10499"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/astroentrerios.com.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10499"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}